05. Seguir el camino
- Leonor Guarnizo de la Torre

- 27 may 2023
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 2 jun 2023
Cuando se alcanza el cielo, siempre se va a querer aspirar más alto. Cuando llegas al millón en la cuenta bancaria, lo próximo es doblar la cifra. Si eres director en el trabajo, lo siguiente es caminar por libre y abrir una empresa propia donde seas CEO. Todo en la vida parece no tener techo, pues los límites realmente los marca la persona, no el entorno. Siempre y cuando la persona tenga ambición, no hay un techo que le frene en sus sueños de querer más y más. En el mundo deportivo sí que hay un final, el cual sería la retirada, sin embargo, el techo ocurre como en otros ámbitos de la vida, no existe porque el deportista puede soñar a lo grande.
No existe un techo, es decir, una barrera que impida al deportista agrandar su ambición conforme va consiguiendo las metas que se propone. El único quien, realmente, puede techar la casa es el propio deportista al perder la ambición y marcase una meta fácil. Seguir el camino y buscar más depende de dos factores: la motivación y la forma física.
El cuerpo es la herramienta de trabajo de todos los atletas, sin importar el deporte. Inés Martinón señaló como, incluso en la disciplina de tiro deportivo con rifle, el físico es importante. Visto desde fuera, puede dar la sensación de que el físico no es tan importante en el tiro deportivo porque disparas quieto y el peso del arma se carga en el soporte del rifle. Pero esta idea es muy contraria a la realidad. En el tiro deportivo hay que fortalecer todo el cuerpo y, sobre todo, la espalda porque se sufre mucho al aguantar la misma postura durante mucho tiempo. Para la apnea el cuerpo también tiene que estar fortalecido, y el apneísta tiene que ser capaz de controlar todo su cuerpo al detalle, como marca Isabel Sánchez-Arán.
Un jugador de balonmano, como es el caso de Ángel Fernández, tiene que estar en su mejor forma posible para aguantar el frenético ritmo del partido. Ander Mirambell, en sus días de competición, necesitaba fortalecer el cuerpo para que a la hora de tensarse sobre el trineo no sufriese un tirón que le perjudicase en la bajada. Pedro López necesita poco a poco desarrollar fuerza en las piernas para nadar más rápido, a la vez que fortalecer la espalda y ganar fuerza de brazos para lograr hacer las pruebas de salvamiento en mejores tiempos. En esencia, todo deportista se preocupa por mantener un cuerpo sano porque influye en el rendimiento. Y cada deportista intenta estirar el chicle, y conservar un cuerpo diez durante más tiempo, pues, a la vez que el cronómetro que corre de atrás hacia adelante, cuando este llega a cero, implica la retirada. El físico de un atleta no aguanta el ritmo de vida del deportista de alto rendimiento más de unos 15 años, por eso se dice que la vida del atleta se termina en los 30, mayoritariamente.

El físico es uno de los factores que marcan si el deportista puede seguir o debe parar, pero no hay que olvidarse que la motivación es otra. Se ha mencionado como esta ambición de medallas es el motor del deportista, pues sin motivación no vale la pena seguir viviendo los sacrificios que conlleva ser profesional en el ámbito deportivo. Por eso el deportista no puede establecer un techo en cuanto a metas. Al establecer una meta, por ejemplo para Saleta Fernández actualmente es saltar por encima del 1.90m, se motiva. En el momento que cumple ese objetivo, tocará ponerse el siguiente y este tiene que ser más grande que el anterior, de lo contrario empiezan las dudas de sí vale la pena o no.
El deportista no se puede poner un tope, en otras palabras, marcase una meta final como ir a unas Olimpiadas, pues cuando cumpla esa meta final que tenía en mente va a perder la motivación a seguir y decidirá retirarse. Marcus Cooper, si se hubiese puesto este tope de acudir a unos Juegos Olímpicos, a día de hoy estaría retirado porque fue en Río 2016 y ganó el oro en el k1 1000m. ¿Hay algo más después de colgarse un oro olímpico?, para él sí, porque nunca se puso una meta final que tras conseguirla no hubiese nada más importante. Cada deportista establece su límite, sus metas que le hacen mantener la motivación para seguir el camino.

En esta trayectoria también entran en juego los entrenadores, quienes tienen como misión sacar lo mejor del deportista y enfocarlo. Sergio Sánchez, que observa como desde pequeños algunos de sus alumnos se postulan para llegar alto en el taekwondo tras 20 años siendo maestro, ha comprendido lo importante que es su figura. Cómo su apoyo puede desencadenar el cambio en el taekwondista para que este desarrolle el hambre de victorias. Palabras de apoyo, preocuparse por saber si en la vida del alumno esté todo en orden, asegurase de que no falla ninguna pieza, amueblarle la cabeza con los valores del deporte para que siempre siga el camino con moral y deportividad, etc.
Pequeños detalles que hacen más ameno el camino, a la vez que más liviano porque, aunque el deportista se encuentre solo en competición, siempre tiene presente las indicaciones de su entrenador. Es una de las figuras más importantes, sin ellos muchos hubiesen abandonado en los momentos difíciles y sacado bandera blanca. Miguel Ángel de Amo cuenta como el apoyo de sus entrenadores previos y sus amigos le hicieron aguantar en el voleibol durante su peor año. Cuando no encontraba equipo ni en España ni fuera, se planteó meterse en el mundo empresarial. Sin embargo, como relata: “No lo hice porque me dijeron que me fuera a un equipo inferior a mi nivel y esperase, que confiase en qué iba a salir una oportunidad. Al final, a mitad de temporada me llamó un equipo extranjero para que jugase con ellos, y allí aprendí mucho para luego volverme a España. Me alegro de que me dijesen que aguantase”.

Amber Mirambell también conoce lo importante que es saber motivar para que sigan el camino a los futuros deportistas españoles que conseguirán triunfos para el país. Además, al haberlo vivido en sus carnes, conoce qué decir y cuándo. Hay un timing específico, porque no puedes agobiar al deportista, ya que eso tendrá el efecto contrario y puede llevar al abandono de su carrera deportiva. El entrenador cuando tiene que estar cuando es en los momentos malos, para cambiar el chip y hacer ver al deportista que no está todo perdido. Al mismo tiempo, también tiene que estar en los momentos de éxito. Marcus Cooper dice que el mejor consejo que le ha dado su entrenador es que sepa gestionar el éxito, ya que es un arma de doble filo. Cuando ganas todo siendo tan joven, la cabeza se va, y el ego crece demasiado. Es importante creérselo, es parte del camino ir creciendo en cuanto a confianza en uno mismo, aunque con límite.
Un deportista siempre tiene que tener los pies en la tierra, Saleta Fernández sabe lo que es tener la cabeza fría y no subirse a la parra. La saltadora de altura gallega sabe que aunque incluso la propia Ruth Beitia, quien es la mayor saltadora de altura en España, le diga que es el futuro de esta disciplina y un diamante en bruto, tiene que contemplar que los elogios no es todo. Sabe que es buena, que tiene potencial, pero el trabajo tiene que seguir estando para poder alcanzar los sueños. Un día estás arriba en el top, y al siguiente te has caído y golpeado contra el suelo de cara. El deporte no es talento únicamente, y a lo largo del camino, este talento no te hace seguir y ganar. El esfuerzo, el sacrificio, la pasión, la motivación es lo que te hace seguir, además son las cualidades que tienen en común las grandes figuras del deporte.
Escuchar como tus compañeros te halagan, como le ocurre a Pedro López cuando entrena con sus compañeros mayores las pruebas de socorrismo, te hace sentir motivado y contento. Sin embargo, los halagos deben de ser una fuente de energía, nunca deben de hacerte creer que eres superior a nadie o que ya está todo resuelto. La fuente energía también es ganar metales en el caso de Marcus Cooper, o el apoyo de la familia para Inés Martinón, Claudia Leal o Tomás Guarino. Estas fuentes de motivación son una razón para seguir para ellos que les hace seguir queriendo buscar la gloria dentro de sus deportes. Los aplausos y el orgullo que siente el entrenador para Isabel Sánchez-Arán es otro motivo más que hace al deportista continuar caminando en su carrera profesional, igual que batir récords y seguir en el top.
El camino como deportista profesional puede que sea muy largo o corto, nunca se sabe. La incertidumbre de qué depara el futuro es otra razón por que seguir siendo de élite, el cosquilleo de no saber si vas a ganar medallas y títulos es intrigante. Al final, el deportista quiere vivir su pasión y descubrir poco a poco lo que depara esta vida deportiva llena de subidas y bajadas como una montaña rusa. Eso es lo bonito, que todo está por escribir y que solamente se mira atrás cuando uno cuelga la faceta de deportista, entonces se gira para ver a sus espaldas y admira toda su trayectoria llenándose de orgullo. Pero hasta que llega ese momento, tan amargo de primeras porque se cierra una etapa, hay que seguir caminando a ciegas, marcándose metas más grandes, y luchando por aumentar el palmarés temporada a temporada.




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